Por: Sailor Sun & Sailor Phoenix
Capítulo 1. Misao y Yahiko: Aliados
Han pasado tres meses desde que el Kenshin-gumi se enfrentó con Makoto
Shishio y sus aliados en Kyoto. Todos se sentían un poco intranquilos
cuando regresaron a Tokyo, pero esos tres meses han sanado lentamente las heridas
que marcaron los corazones de estos jóvenes que lucharon fervorosamente
para defender la paz del Japón. Aprovechando la llegada del verano, Kaoru
decidió invitar a Misao y a los poderosos y siempre sexys Aoshi Shinomori
y Hiko Seijuro (ahhh!), a pasar una temporada en el Dojo Kamiya, ya que tenía
deseos de mantener una buena amistad con las personas que más los ayudaron
mientras estuvieron en Kyoto.
Kaoru: ¿Qué te parece mi idea Kenshin?
Kenshin: Bueno, yo pienso que está bien. Misao, Aoshi y el maestro Hiko
fueron muy amables en ayudarnos. Sobre todo es bueno que entablemos mejores
relaciones con Aoshi.
Kaoru: Estaba pensando en lo mismo. Le enviaré una carta a Misao; ella
se encargará de avisarle al maestro Hiko.
Y así fue. Misao habló con Hiko Seijuro, y después de
una larga conversación, lo convenció para que viajara junto con
ella y Aoshi, quien al principio se sintió algo incómodo con la
invitación, pero al igual que el Kenshin-gumi, también deseaba
empezar desde cero.
Con motivo de la visita, Kaoru pensó que sería muy apropiado hacer
una pequeña fiesta, por lo cual se dedicó a planearla. Había
pensado en cocinar ella misma los "suculentos" platillos, pero después
de varias discusiones con Kenshin y Yahiko (en especial con Yahiko) decidió
que la comida la encargarían en el Akabeko (después de todo la
reunión era para hacer amigos, no enemigos). También empezó
a hacer reparaciones al Dojo y a acondicionarlo para las visitas. La sección
del dojo tomó más tiempo, ya que no había quedado muy bien
desde el enfrentamiento que tuvieron Kenshin y Hajime Saito, pero trabajando
rápidamente lograron terminar los arreglos antes de la llegada de los
viajeros. Llegado el día, el Kenshin-gumi partió a la estación
a recibir a los invitados.
Kaoru: ¡Misaoooooo!
Misao: Hola Kaoru! Que alegría volver a verte. Hola Himura!
Kenshin: Señorita Misao, ¿cómo estuvo el viaje?
Misao: Todo estuvo muy bien. El señor Aoshi y el maestro Hiko están
buscando el equipaje.
Yahiko: Me sorprende que lograras convencer a Aoshi para que te acompañara,
Misao.
Misao: ¿¿Qué dices enano??
Yahiko: ¿¿¿A quien le dices enano???
Misao: Para que sepas, el señor Aoshi y yo nos llevamos muy bien, sabes?
Y no tuve que convencerlo de nada, aunque si se hubiera presentado la situación,
lo hubiera hecho sin ninguna dificultad.
Sanosuke: Claro, lo hubieras perseguido como una comadreja tras su presa!
Misao: Jajajaja... ÓYEME idiota, qué te pasa???!!!
Kaoru: Sanosuke! Respeta a mis invitados.
En este momento todos empezaron a reírse. Al rato llegaron Aoshi y el maestro Hiko. Kenshin, al ver a su querido maestro quien había arriesgado su vida al enseñarle el Ama Kakeru Ryuu No Hirameki, corrió a su encuentro; y como en aquella ocasión, Hiko, con uno de sus maravillosos y certeros movimientos, logró esquivar el abrazo de su estúpido pupilo, quedando este incrustado a un farol que se encontraba detrás de su maestro.
Kenshin: aaaaaaaaaayyyyyyyyyyyy!
Hiko: Ya te lo he dicho mil veces: no me gusta que otro hombre me abrace.
Kenshin: Maestro, usted no cambia.
Hiko: Para que cambiar lo que ya es perfecto.
Levantándose rápidamente fue a saludar a Aoshi (pero sin abrazos!)
Kenshin: Tanto tiempo Aoshi.
Aoshi: Sí, gracias por la invitación.
Kenshin: Todo el crédito se lo merece Kaoru. Ella ha estado preparando
esta reunión, se ha encargado de todo.
Yahiko: Pero no se preocupen, la comida corre por cuenta del Akabeko, así
que no hay peligro de envenenamiento!
Kaoru: YAHIKOOOOOOO!!!
Y olvidándose de sus invitados, Kaoru persiguió a Yahiko por
toda la estación, mientras los demás se reían al verlos
(Aoshi simplemente con una gran sonrisa en su hermosa cara -- ahhh!)
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(Camino al dojo...)
Mientras Kenshin arrastraba el cuerpo inconsciente de Yahiko, conversaba con
Aoshi y Sanosuke.
Aoshi: ¿Y quienes estarán en la reunión?
Kenshin: Bueno, además de todos nosotros estarán la señorita
Megumi y Saito
Aoshi: ¿Y estás seguro de que Saito vendrá?
Sanosuke: Claro que sí!! Yo mismo lo invité!
--------(Flashback de la invitación)--------
Sanosuke: Ya sabes cara de lobo, estás invitado. Será como celebra
tu regreso de la muerte, maldito cobarde!!
Saito: En primer lugar tengo mis razones para haber hecho lo que hice y en segundo
lugar, chiquillo estúpido, si hubieras tenido dos dedos de frente y hubieras
aprendido a ejecutar el Futae No Kiwami con tus dos manos, hubiéramos
salido del escondite de Shishio con tiempo suficiente!
Sanosuke: ¿¿¿Quién tiene dos dedos de frente???
Saito: Un cabeza de chorlito que pretendía ganarle a Shishio con un puño.
Sanosuke: Me sorprende, viniendo de alguien que falló su única
oportunidad de vencer a Shishio.
Saito: Puedes estar seguro de que asistiré a esa dichosa reunión.
Sanosuke: Y quien sabe, después podemos terminar nuestra pelea.
Saito: Como quieras, estúpido. Nada mejor que un poco de ejercicio después
de cenar!
--------(Fin del Flashback)--------
Mientras Sanosuke recordaba esto, su cara fue cambiando a una hermosa tonalidad rojo sangre que hacía juego con el cabello de Kenshin. Para sorpresa de ambos, Aoshi se sonrió con este relato. Una vez en el dojo, los invitados fueron acomodando sus pertenencias en las habitaciones. Misao fue la primera en terminar, y a lo lejos contemplaba en silencio al estoico Aoshi. No sabía por qué, pero pensó que a pesar de su seria apariencia, en el interior de su alma se escondía un Aoshi sensible y tierno, todo esto combinado con el cantar de los pajarillos en el jardín de Kaoru, hizo suspirar a Misao, sin darse cuenta de que un chiquillo la observaba atentamente.
Yahiko: Misao, te estás babeando!
Misao: Yahiko!! ¿Cuánto tiempo llevas ahí?
Yahiko: Sólo desde antes que dijeras " Oohh, señor Aoshi!!!".
Te gusta, verdad??
Misao: Tú sabes muy bien que sí. Pero no importa lo que haga,
nunca se fijará en mi.
Yahiko: Te entiendo; a veces creo que lo mismo sucederá con Megumi y
Sanosuke.
Misao: Bueno...pero tienes a Himura y a Kaoru.
Yahiko: Bahh! Kenshin es demasiado respetuoso como para acercarse a Kaoru, y
ella es muy tímida como para decirle lo que siente.
Misao: Sí... creo que tienes razón. Tal vez alguien debería
ayudarlos...
Yahiko: Sí...
Por un momento se quedaron pensativos, y de pronto ambos abrieron sus ojos
y se miraron el uno al otro.
Misao: Sí!, "alguien"...
Yahiko: ...como...
Misao/Yahiko: Nosotros!!
Yahiko: Sí, con nuestra ayuda, esta reunión será muy interesante!!!
Próximamente el capítulo 2: "Misao Makimachi:
la escritora!"