"El cartero toca dos veces"
Un Fan Fiction de Rurouni Kenshin

Por: Sailor Sun & Sailor Phoenix


Capítulo 2. Misao Makimachi: la escritora!

Misao: Pero, qué podemos hacer? Tiene que ser algo creíble.
Yahiko: No se...tenemos que pensarlo bien

Pasaron unos minutos mientras Yahiko y Misao pensaban en la forma de unir a las parejas. Sabían muy bien que el plan debía ser bueno para que lo creyeran. Después de un rato, Misao exclamó:
Misao: Que te parece si escribimos cartas!
Yahiko: ¿Cartas?! ¿A qué te refieres?
Misao: Aprovecharemos la timidez de Himura para escribirle una carta a Kaoru donde "Himura" le dirá lo que siente por ella. Cuando la lea, Kaoru tendrá más valor para hablar con él.
Yahiko: Claro! Kaoru pensará que Kenshin es tan tímido que sólo por medio de una carta podría decirle lo que siente por ella.
Misao: También podemos escribir una carta para Megumi de Sanosuke.
Yahiko: No! Mejor que sea al revés. Megumi nunca creería que Sano le escribió una carta. Él no haría eso, no es su estilo. Pero estoy seguro que él si creería que Megumi le puede escribir una carta...aunque por otro lado, no creo que Megumi fuera tan audaz como para escribirle una carta.
Misao: ¡Ya lo tengo! Escribiremos un anónimo a Megumi y le daremos suficientes pistas para que descubra que fue "Sanosuke" quien lo escribió.
Yahiko: Ah, ya entiendo. Esto si va más con el estilo de Sanosuke.
Misao: Todo arreglado. Tendremos que repartir las cartas antes de la fiesta, así podremos ver si nuestro plan dio resultado, pero ¿cómo las entregaremos?
Yahiko: Yo me encargaré de eso. Tu escribirás las cartas.
Misao: Sabes algo, Yahiko? Creo que le escribiré una carta al señor Aoshi, ¿podrías entregársela también?
Yahiko: Está bien, pero debes tener listas todas las cartas antes de esta noche. Aprovecharé que mañana tengo que salir a hacer unos mandados de Kaoru para repartirlas.
Misao: Bien, empezaré ahora mismo con las cartas. Hasta luego Yahiko!

Yahiko dejó sola a Misao para que ella se inspirara y escribiera las cartas, lo cual le tomó mucho tiempo, ya que sabía que las cartas debían ser convincentes. Decidió empezar por la carta de Kenshin:

"Amada mía:
No puedo ocultar más mi profundo amor por ti. Sé que me es difícil decirlo, pero quiero que sepas que no podría sobrevivir un solo día si no estás conmigo. Necesito saber si tengo alguna esperanza. Te veré en de la fiesta,
K. Himura"

"Creo que con eso estará bien" penso Misao, "después de todo Himura es de pocas palabras". Entonces prosiguió con el anónimo para Megumi. "Pero que podría decirle él a ella" pensó; "creo que tendré que ser más creativa en ésta". Después de romper varios borradores de la carta, empezó:
"Mi querido amor secreto:
Quiero que sepas que siempre te he admirado por tu valor e inteligencia. Quiero conocerte mejor y también que tú me conozcas mejor. Aquel que lleve las flores para el arreglo de la mesa en la fiesta será,
Tu admirador secreto"

Después de leer varias veces las cartas, Misao suspiró alegremente. "Ah, que cosas tan románticas escribí" pensó, imaginando que tal vez "alguien" podría escribirle a ella una carta romántica algún día. Pero ahora su atención se centró en la carta que le escribiría a su querido señor Aoshi, y pensó "no puede ser muy atrevida pues él no toleraría ese comportamiento...tampoco puede ser aburrida, sino no entenderá el mensaje; además quiero que se fije en mí, no alejarlo". Después de caminar en círculos por la habitación, suspiró, y sin querer recordó algo que le dijo una vez su maestro de Kenpo, el Oniwabanshu Hanya, cuando ella era una pequeña: "escucha a tu corazón Misao, y encontrarás la verdad". Derramó unas lágrimas, pero se sintió feliz de conservar aún ese recuerdo de su amigo, y teniendo el valor suficiente para decirle lo que sentía a Aoshi, empezó a escribir: "Señor Aoshi:
Después de todo lo que ha vivido y sufrido, he visto sus esfuerzos para enmendar los errores del pasado. Quiero que sepa que lo apoyaré siempre, pues en mi corazón está el Aoshi de mi niñez, y no el Aoshi que había renunciado a la vida. Siempre encontrará en mí una mano amiga.
Misao"



Esa noche durante la cena, el siempre perspicaz Hiko Seijuro, notó la extraña alegría y complicidad entre Yahiko y Misao. Su mente, adiestrada por el gran estilo de la escuela Hiten Mitsurugi cuyo fundamento radica en predecir los movimientos del adversario, resumió en pocas palabras su razonamiento: "Pero que rayos estarán pensando estos chiquillos??? Si no me equivoco (como nunca lo hago), creo que la fiesta de mañana resultará en extremo interesante; solamente espero que no me involucren en sus ridículos planes".



Yahiko no pudo evitar reírse a carcajadas con las cartas, pero por más que rogó, suplicó, fingió indiferencia, y según él "se humilló hasta lo más bajo", Misao no le mostró la carta para Aoshi.

Misao: Y bien, ¿qué te parece?
Yahiko: Sólo espero no tener caries en mis dientes después de tanto acaramelamiento. Dónde aprendiste a escribir así??
Misao: ¿¿Qué quieres decir, enano, que soy una mercenaria, o que soy incapaz de escribir algo romántico??...bueno, la verdad es que estuve leyendo unas novelas románticas de Omasu hace tiempo...
Yahiko: Jajaja, sabía que no podías componer cartas tan román....ZAP!!!

Yahiko no pudo completar el pensamiento debido a un Kenchoteri que recibió mientras Misao "se ejercitaba" como explicó. Ante la aparente pelea, apareció un muy sorprendido Kenshin.

Kenshin: Oh Dios! ¿¿Pero qué están haciendo??
Misao/Yahiko: Nada, solo conversábamos.
Kenshin: Yahiko, recuerda que no debes desvelarte. Mañana tienes que hacer varios mandados. Además debes ir a la jefatura a recordarle a Saito lo de la cena.
Yahiko: Y por qué yo?? Mejor que vaya Sano.
Kenshin: (con una gota de sudor en su cara) creo que no es conveniente que vaya él!
Yahiko: Tan pronto termine aquí me iré a dormir.
Kenshin: Hasta mañana Yahiko, hasta mañana Misao
Misao/Yahiko: Hasta mañana Kenshin

En ese momento Kenshin se retiró, y Yahiko le preguntó a Misao:
Yahiko: Oye Misao, si las cartas van a estar selladas y no puedo escribir nada en los sobres, cómo sabré a quien le corresponde?
Misao: No te preocupes, te las daré en orden, pero debes recordarlo bien. La primera es la carta de Kenshin, después sigue el anónimo de Sanosuke, y por último la más importante: la mía. Te las daré mañana después del desayuno. Para entonces, todos habrán salido y estarán pensando más en la fiesta que en nosotros.
Yahiko: Perfecto, entonces nos vemos mañana.



Era una hermosa mañana, sin nubes, y una fresca brisa corría en el cuarto donde estaban desayunando Kaoru, Kenshin, Hiko, Misao, Yahiko y Aoshi. Los primeros en terminar fueron Aoshi y Kenshin, quienes salieron rumbo al pueblo. El maestro Hiko fue el siguiente y se preparó para, como él dijo "buscar sus provisiones (sake)" por lo menos hasta antes de la fiesta. Kaoru y Misao eran las encargadas de lavar los platos, y Yahiko se preparó para hacer sus "entregas"
Misao: ...en un momento voy Kaoru. Yahiko, aquí están las cartas y recuerda el orden!
Yahiko: No te preocupes, yo me encargaré de todo.

Ninguno de los dos se percató de que un esbelto hombre con capa los estaba observando. "Definitivamente esta cena va a resultar más interesante de lo que nuestros anfitriones se imaginan" se dijo el maestro Hiko.



FIN DEL CAPITULO 2

Próximamente el capítulo 3: "The package is being delivered"