"El cartero toca dos veces"
Un Fan Fiction de Rurouni Kenshin

Por: Sailor Sun & Sailor Phoenix


Capítulo 3. "The Package is being delivered"

Yahiko marchó hacia el centro de Tokyo llevando su precioso cargamento. "Cuando todas estas parejas estén unidas y felices, espero que sepan a quienes tienen que agradecer". Mientras pensaba en esto, llegó a la estación de policía.

Yahiko: Será más fácil que le recuerde a Saito ahora de la fiesta que hacerlo más tarde.

Yahiko entró y preguntó por el oficial Goro Fujita. Su escritorio estaba al fondo de la oficina, aunque por el olor a cigarrillos que había en el ambiente, no le habría sido difícil hallarlo de todas maneras.

Saito: Bien, bien... y a qué se debe tu visita?
Yahiko: Sólo vine para recordarte que la cena es hoy a las siete de la noche.
Saito: Estaré puntual. Además ese estúpido cabeza de chorlito dijo que terminaríamos nuestra pelea; necio. Por el solo placer de hacerlo callar iré. Ya que estás aquí podrías hacerme un favor? Lleva esta carta al correo, es para mi esposa Tokyo.
Yahiko: Y desde cuándo soy tu mensajero?!
Saito: Todavía no eres lo suficientemente bueno ni para eso. ¿¿Llevarás la carta sí o no??
Yahiko: ahhh!! Está bien. Nos vemos después... CARA DE LOBO!

Al decir esto salió corriendo rápidamente.

Saito: Si tuviera un pañuelo rojo en la cabeza, sería el hermano menor del cabeza de chorlito.

Y sonriéndose siguió realizando su trabajo. Ya en la calle Yahiko contemplaba el sobre de Saito. "Qué le podría decir un sujeto como Saito a una mujer???...ya de por sí es raro que esté casado". Llegó por fin a la clínica donde trabajaba Megumi.

Yahiko: Hola Megumi!
Megumi: Hola Yahiko, qué te trae por aquí?
Yahiko: ehhh... yo venía a...
Sujeto: ¡Doctora, pronto, un enfermo!
Megumi: Yahiko, espérame en la oficina, enseguida te atiendo.

Una vez instalado en la oficina, a Yahiko se le ocurrió una pícara idea. "Este es el momento perfecto para leer las cartas de Misao y de Saito!", pensó. De su bolsillo sacó las cartas y el sobre de la carta de Saito con su dirección en Kyoto. Primero abrió el sobre de Misao.

Yahiko: Rayos! Esta es la de Kenshin. Ah, cierto, la de Aoshi es la última. Bueno después la guardaré; mejor veré la de Saito ahora.

Abrió el sobre y las dos primeras líneas hicieron que le diera un pequeño ataque de risa. La carta comenzaba con un "Amada mía", lo que le hizo recordar que así empezaba la carta de Kenshin también.

Yahiko: Vaya, no pensé que Saito usara esas palabras. ¡Parece ser un lobo romántico, Ja!

En ese momento, iba a continuar su lectura, pero se percató que Megumi venía entrando a la oficina, y sin poder evitarlo se le cayeron todas la otras cartas, junto con la de Kenshin y Saito.

Megumi: Yahiko, necesito tu ayuda. Pero qué te pasó? Qué son esos papeles??
Yahiko: Ehh? Qué? No, únicamente son unas cartas de Saito que tengo que llevar al correo.
Megumi: Bueno, déjalas en el escritorio y ven a ayudarme por favor.

Sin fijarse bien, Yahiko guardó las cartas de Kenshin y Saito en los sobres, y las dejó junto con las otras cartas en el escritorio de Megumi, y la siguió hacia donde estaba el paciente. No habiendo nadie en la oficina, Ayame y Susume entraron en la oficina, corriendo alrededor del escritorio de Megumi. Susume casi se cae y sin querer golpeó el escritorio, y las cuatro cartas cayeron al suelo.

Ayame: Mira lo que hiciste Susume, ahora tenemos que arreglar esto antes que regrese Megumi.

Las niñas recogieron los papeles, pero las cartas quedaron desordenadas. Las colocaron sobre el escritorio y rápidamente salieron de allí. Al rato, Megumi y Yahiko entraron. Yahiko tomó rápidamente las cartas y volvió a guardarlas en su bolsillo.

Megumi: Y no me dijiste a que viniste Yahiko.
Yahiko: Eh, sólo vine a recordarte la invitación de esta noche.
Megumi: No faltaré, no te preocupes.
Yahiko: Oye, y este libro?
Megumi: Oh, es una novela que estoy leyendo.

"Perfecto, ya tengo donde esconder la carta!" pensó Yahiko. En ese momento llegó Sanosuke.

Sanosuke: Hola. Hay alguien aquí?
Megumi: Aquí estoy Sanosuke.
Sanosuke: Hola Megumi, hola Yahiko. Bueno, vine a buscar la medicina para Katsu. Está lista?
Megumi: Sí, pero está en la otra sala, acompáñame por favor.

Sanosuke y Megumi salieron en busca de la medicina, dejando solo a Yahiko en la oficina. "Este momento no podría ser mejor" pensó. "Veamos, la carta con el remitente es la de Saito...ah, aquí están las otras, la primera es de Kenshin y la segunda es el anónimo de Sano...la colocaré en el libro, así Megumi pensará que fue él". Yahiko colocó la carta en el libro. Al rato Sanosuke y Megumi regresaban.

Megumi: ...y dile a Katsu que debe tomar la medicina en la mañana y en la noche.
Sanosuke: Así lo haré Doctora. Hey Yahiko, ya te vas?
Yahiko: Sí, tengo que hacer varios mandados, los veré en la cena. Adiós.

Yahiko salió rápidamente, feliz de haber hecho la primera entrega. Mientras tanto, Sanosuke y Megumi conversaban (o sea discutían) en la clínica.

Sanosuke: Así que te gustan las novelas Megumi?
Megumi: Sí. Siempre es bueno instruirse, y no hay nada mejor que leer un buen libro.
Sanosuke: Prefiero una pelea.
Megumi: Eso lo dices porque eres incapaz de leer una novela y comprenderla.
Sanosuke: Ya quisiera ver a tus novelas defenderte cuando estás en peligro!
Megumi: Me gustaría ver tu cara tratando de entender el libro!!!
Sanosuke: Bueno, entonces préstame el libro. En una semana lo habré leído y lo discutiremos!!
Megumi: Ya, ya, ya, que esto no es el Futae No Kiwami. Será un milagro si puedes leer las cinco primeras páginas!
Sanosuke: Ahh, ya lo veremos, me llevaré el libro.
Megumi: Como quieras!

Sanosuke salió de la clínica, con las medicinas de Katsu en una mano, y el libro de Megumi en la otra.



Yahiko se dirigió al mercado, pues en verdad tenía que cumplir con otros mandados, además tenía que ir al Akabeko, para verificar la hora de entrega de la comida. En el mercado compró unas flores que servirían para el "arreglo de la mesa". Vio a Tsubame y se sentó a charlar con ella sin percatarse que habían pasado dos horas y aún no había comprado el sake. "Oh no! El maestro Hiko me va a matar!". Tsubame se sentía culpable por haber distraído tanto a Yahiko y le ayudó a cargar las flores y cuatro de las 12 botellas de sake. Yahiko pensó "Menos mal que ni Saito ni Aoshi beben sake, así que esto tendrá que ser suficiente para Hiko, Kenshin y Sano". Llegaron al dojo y Tsubame se despidió de Yahiko. No fue sino hasta que empezó a acomodar las botellas que se percató que no había enviado la carta de Saito. "Bueno lo haré mañana a primera hora". Viendo que Aoshi y Kenshin aun no habían regresado, se dijo a sí mismo "Este es el momento para entregar la carta de Misao". Sigilosamente, y como digno sucesor del estilo Kamiya Kashin, se deslizó hábilmente hasta la recámara de Aoshi y colocó la carta en la mesa junto a una lámpara, cerca de una ventana que se encontraba abierta. Una vez que salió del cuarto exclamó "Soy mejor que todos los Oniwabanshus juntos; ahora sólo falta la última carta".En eso una voz dijo: " Yahiko!!". Yahiko sintió como un escalofrío recorría toda su espalda. Volteándose lentamente se encontró frente a frente con...

Yahiko: Misao, casi me matas del susto
Misao: Lo siento. ¿Ya entregaste mi carta?
Yahiko: La acabo de dejar sobre su mesa.
Misao: ¿Y ese sobre?
Yahiko: Es la que le toca a Kaoru.
Misao: Bien, yo voy a distraerla. Déjala por debajo de su puerta...es más el estilo de Himura.

Yahiko rápidamente hizo lo que Misao le sugirió, y después se reunió con ella y Kaoru para limpiar el dojo. Eran las tres de la tarde. Kaoru notó la expresión de alegría en las caras de Yahiko y Misao, y asumió que era por la cena.



Sanosuke: Katsu, aquí tienes tus medicinas.
Katsu: Ough! Ough! Gracias Sano, ashuu! Mejor vete, no quiero contagiarte, y gracias por todo, amigo.
Sanosuke: Bueno, no tienes por que agradecérmelo.
Katsu: Y ese libro? Es que ahora eres intelectual?
Sanosuke: Megumi tiene la absurda idea de que yo no podría leer este libro.
Katsu: Parece que la opinión de Megumi te importa mucho.
Sanosuke: Bueno, solamente quiero demostrarle que está equivocada.
Katsu: Sí, como no. ASHUU!
Sanosuke: Nos vemos.

Sanosuke se dirigió a su casa y todavía resonaban en su cabeza las palabras de Katsu, "Parece que la opinión de Megumi te importa mucho", y pensó "Megumi..." y no pudo evitar sonrojarse a la vez que entraba a su casa...
Una vez dentro, abrió el libro, y un sobre blanco cayó al suelo. Lo recogió y pensó en colocarlo en su lugar, pero la curiosidad lo venció. Abrió el sobre y sacó una carta, y empezó a leerla. De pronto, las venas en sus ojos empezaron a hacerse muy notorias, su cuerpo temblaba de ira, y sus dientes castañeaban. Levantando su vista del papel únicamente alcanzó a decir "SAITOOOOO!!!!



FIN DEL CAPITULO 3

Próximamente el capítulo 4: "Reacción en Cadena"