Por: Sailor Sun & Sailor Phoenix
Capítulo 6. "Misao y Yahiko dan guerra, y Hiko pone paz"
La lluvia parecía interminable. Hiko Seijuro escuchaba atentamente la
historia que los dos jóvenes relataban. De vez en cuando ellos alzaban
la mirada para encontrar a Hiko con su clásica sonrisa picaresca, como
si la situación fuera graciosa (en realidad sí era graciosa, aunque
no creemos que esta fuera la opinión de Yahiko y Misao). Poco a poco
fueron explicando lo ocurrido. Cuando terminaron, Hiko se quedó pensativo,
y después de un rato dijo:
Hiko: Jajajajajajajaja!
Misao: Seijuro, por favor; esta situación no tiene nada de gracioso.
Hiko: Ustedes tiene mucha imaginación, eso debo admitirlo!
Yahiko: En verdad, necesitamos tu ayuda.
Hiko: Ah, bien. Primero debemos saber quién recibió qué
carta.
Misao: Bueno, Kaoru tiene el anónimo que debió haber recibido
Megumi.
Yahiko: Y yo tengo la carta que Kaoru debía recibir. Lo peor de esto
es que no se quién pueda tener la carta de Saito para su esposa Tokyo,
y si él se entera que no la envié, me matará!
Misao: (algo desanimada) Pero estamos seguros de que Aoshi recibió su
carta.
Hiko: ¿Aoshi? Y quién le enviaría una carta a él?
Misao: Pues yo!
Hiko no pudo resistir las ganas de reír, Misao tenía una gran
gota de sudor en su cara. Temiendo herir sus sentimientos (como el gran caballero
que es), Hiko se calmó y empezó a pensar la forma de arreglar
el problema.
Hiko: Bien, tengo la sospecha que la carta de Saito la recibió Sanosuke.
Yahiko: ¿Sano? ¿Pero cómo?
Hiko: Pude observar que Sanosuke estaba demasiado agresivo con Saito, más
de lo usual, y la forma en que miraba a Megumi y a Saito, tiene sentido si tomamos
en cuenta la carta. Debía decir algo que lo molestó.
Las palabras de Hiko hicieron recordarle a Yahiko cuando guardó las
cartas de "Kenshin" y Saito que estaba leyendo en la clínica.
Recordó que no se fijó en las firmas, sino en el encabezado (que
eran idénticos), y que después las dejó sobre el escritorio
de Megumi. Entonces comprendió que algo debió suceder en el lapso
de tiempo en que él y Megumi estuvieron fuera de la oficina.
Yahiko: Creo que tiene razón maestro Hiko.
Misao: ¡Aún no puedo creer que la única carta que entregaste
bien fue la del señor Aoshi, y esta no funcionó como esperaba!
Yahiko: Pero yo no tengo la culpa que a él no le gustara lo que...
Misao: ¡CÁLLATE YAHIKO!. Maestro, por favor ¿qué
debemos hacer?
Hiko: Bien, déjenme pensar en una solución que les permita salir
bien librados.
Hiko, gracias a su maravilloso ingenio, no necesitó de mucho tiempo
para pensar en un plan, el cual se ejecutaría a la mañana siguiente.
Kenshin, siempre madrugador, se levantó teniendo cuidado de no despertar
a Sanosuke. Lo que él desconocía era que su amigo casi no había
dormido. Sólo podía pensar "Cómo pude perder contra
Saito. He tenido otros enfrentamientos con él, pero éste era muy
importante para mi". Un ligero toque en la puerta lo sacó de sus
pensamientos.
Sanosuke: Adelante.
Yahiko: Hola Sanosuke.
--------(Flashback de la noche anterior)---------
Hiko: Solamente hay una forma de estar seguros si Sanosuke recibió la
carta de Saito. Debes ir y contarle lo que sucedió con la carta.
Yahiko: ¡¡¿¿QUEEEEE??!! Si le digo lo que sucedió
Saito no me matará, porque SANOSUKE SE LE ADELANTARÁ!!!
Hiko: Calma chico; simplemente debes contar la historia omitiendo lo importante.
--------(Fin del Flashback)--------
Yahiko se decía a sí mismo " Con calma Yahiko Myouhin, porque
si Sano se da cuenta que estás nervioso, no vivirás para contarlo".
Sanosuke: Oye, y esa expresión en tu cara, qué ocurre?
Yahiko: Estoy en un gran problema, y no sé cómo voy a salir de
esto.
Sanosuke: Salir de qué?
Yahiko: Ayer, antes de ir donde Megumi, pasé a la estación de
policía. Saito me entregó una carta para su esposa Tokyo.
Muy interesado en la historia, Sanosuke le dijo "...y???". Yahiko
le respondió:
Yahiko: Bueno, yo quise leer la carta de Saito, pero en ese momento venía
Megumi, entonces guardé la carta en un libro que ella tenía en
su escritorio. Pensé que después podría buscarla, pero
cuando regresé, el libro no estaba, y si Saito se entera que perdí
su carta, me matará.
Yahiko contó esto con la mayor preocupación que pudo, para ver
la reacción de Sanosuke.
Sanosuke: ¡O sea que combatí por gusto contra Saito!
Con una cara de inocente, Yahiko le preguntó:
Yahiko: ¿Por gusto? ¿Qué quieres decir?
Sanosuke: Quiero decir que yo tengo esa carta. Pensé que él quería
cortejar a Megumi, y yo...ah, qué tonto fui! Cómo pude desconfiar
de ella? Y cómo pude pensar que Saito...?
Yahiko: ¿Todavía tienes la carta?
Sanosuke: Sí, pero no debería dártela. No sabes lo que
he pasado por tu culpa.
Yahiko: Oye, en todo caso no es mi culpa que desconfiaras de Megumi.
Sanosuke: Bueno, creo que tienes razón. Además, creo que sufriste
tanto como yo.
Mientras decía esto, Sanosuke le entregó la carta. Antes de salir
del cuarto (con su mejor mirada suplicante) Yahiko le dijo:
Yahiko: No le dirás nada a Saito ni a Megumi...verdad?
Sanosuke le dijo sonriendo: "Será nuestro secreto".
Yahiko salió a la calle, donde lo esperaban Hiko y Misao y triunfantemente
dijo: "la conseguí!". Hiko entonces prosiguió con la
siguiente fase de su plan.
Hiko: Bueno, la parte A está concluida. Ahora viene la parte B. Estás
lista Misao?
Misao: Sí maestro Hiko.
Hiko: Bien, Yahiko ahora ve a depositar la carta de Saito; y no cometas más
errores!!
Misao: Ahora es mi turno!
--------(Flashback de la noche anterior)--------
Hiko: Le enviarás otro anónimo a Kaoru y le explicarás
que hubo un error.
Misao: ¿Otro anónimo? Crees que funcione?
Hiko: Como miembro de la escuela Hiten Mitsurugi te garantizo que dará
resultado.
Misao se retiró pensativa a su habitación. Se preparó
para escribir el nuevo anónimo, y se decía a sí misma "Tengo
que hacerlo bien, sino esto nunca se resolverá!". Tomó aire
y trató de recordar qué más decían las novelas de
Omasu, para ajustarlo al estilo de Kenshin. Después de unos momentos
empezó a escribir:
"Mi querida Kaoru:
Lamento que las cosas no resultaran como lo planee. Tienes que saber que no
soy Aoshi; él no debía llevar las flores. En el último
momento, mi timidez me venció y no me atreví a entrar con las
flores; temí que no me aceptarías, y eso no lo podría soportar.
Espero puedas perdonarme. Quisiera hablar contigo. Espérame esta tarde
a la salida del pueblo.
Tu admirador secreto"
Misao: Si esto no funciona, no soy digna de ser una Oniwabanshu!
--------(Fin del Flashback)--------
Gracias a la agilidad obtenida por el duro entrenamiento de Kenpo que Hanya
le dio, Misao pudo escurrirse hasta la recámara de Kaoru, y colocó
la nota en un lugar donde pudiera verla inmediatamente. Con esa misma disposición
salió de la habitación, y se ocultó al ver que Kaoru se
acercaba y se dirigía a su cuarto. Unos minutos después salió
una muy alegre y emocionada Kaoru, y Misao comprendió que la carta había
dado resultado. Pronto se reunió con el maestro Hiko para informarle.
Misao: ¡Tenías razón Seijuro! Todo fue un éxito.
Hiko: Ahora me toca a mí hablar con mi estúpido pupilo.
Misao: Quiero agradecerte por todo lo que nos has ayudado.
Hiko: Bueno, después de todo su intención era buena, pero deben
ser más responsables.
Misao: Tienes razón, muchas gracias.
La chica se retiró, feliz de saber que todo estaba solucionado, pero
todavía lamentaba que su carta no produjera el resultado deseado.
Con paso firme, el galante Hiko Seijuro se dirigió hasta la lavandería
donde encontró a Kenshin, muy atareado, lavando ropa. Con su clásica
sonrisa picaresca le dijo a su pupilo:
Hiko: Vaya digno representante del estilo Hiten Mitsurugi.
Kenshin: Oh, Maestro!
Hiko: No te preocupes Kenshin. Tengo que hablar contigo.
Kenshin: Ah?
Dejando la ropa tendida, salió con su maestro a dar un pequeño paseo.
Hiko: Te quiero contar una historia acerca de un aprendiz de espadachín.
El se enamoró de una hermosa chica llamada Meirou, sin embargo su timidez
no le permitía decirle a ella cuáles eran sus sentimientos. Un
año después Meirou conoció a un joven, se enamoró
de él y se casaron. Este espadachín entendió que perdió
a su amada por no haberle expresado sus sentimientos cuando tuvo la oportunidad.
Kenshin: Maestro, ¿acaso ese espadachín eras tú?
En ese momento Kenshin recibió un golpe en la cabeza.
Hiko: ¡Por supuesto que no, idiota! Su nombre era Takeshi Seyama; lo
conocí en una taberna mientras tomaba sake.
Kenshin: ¿Y por qué me cuentas esta historia?
Hiko: (suspiro) Porque vi la forma en que reaccionaste ante la broma de Sanosuke.
Para ti era algo muy serio.
Kenshin: Pero cómo sabré si Kaoru...
Hiko: Nunca lo sabrás si no lo intentas...regresemos al dojo, no quiero
que se destiña la ropa que dejaste en el agua.
"No entiendo qué es lo que le pudo haber sucedido a Misao. ¿Qué
pudo haberla entristecido?" meditaba Aoshi en su habitación. Una
fresca brisa entraba por la ventana. Aoshi se levantó a cerrarla, y fue
entonces que se percató de que un sobre blanco estaba en suelo de su
cuarto. Lo tomó en sus manos y lo abrió, y lo que leyó
le sorprendió y conmovió al punto que sólo pudo decir "Oh....Misao!"
mientras sonreía tiernamente.
Próximamente el gran desenlace!!!!!
Capítulo 7: "El orden de los factores no altera el producto"