"El cartero toca dos veces"
Un Fan Fiction de Rurouni Kenshin

Por: Sailor Sun & Sailor Phoenix


Capítulo 7. El orden de los factores no altera el producto

Misao estaba sentada en el patio del dojo, sumida en sus pensamientos de tal forma que no se percató de las pisadas que se acercaban hacia ella. Una voz le preguntó: "¿Era esto lo que querías que yo leyera?"

Misao: Señor Aoshi...ya no importa...usted me dio su opinión el día de la fiesta.
Aoshi: Creo que no comprendes...
Misao: No! Comprendí perfectamente. Fue una tontería de mi parte...por eso me disculpo señor Aoshi.

Aoshi la miró en silencio. Entonces, sentándose a su lado, le dijo:

Aoshi: Misao, lo que yo comenté anoche fue una crítica sobre un artículo que estaba en el periódico. Tu carta la leí hoy.

Misao temblaba y sólo acertó a decir "¿Cómo?" al tiempo que unas lágrimas brotaban de sus ojos. Aoshi, tiernamente, le secó las lágrimas y le dijo: "Has crecido mucho, y estoy orgulloso de ver en la mujercita en que te has convertido. Me siento feliz de saber que cuento con el apoyo de alguien como tú, Misao". Misao sintió una gran paz en su abatido corazón, y esta vez sonriendo le dijo: "Gracias señor Aoshi".

El maestro Hiko y Kenshin regresaron al dojo, y una muy feliz Misao salió a su encuentro.

Kenshin: Misao! Qué bueno que recuperaste tu ánimo.
Hiko: ¿Algún mensaje, Misao?
Misao: Sí maestro Hiko. Uno para usted.

Respetuosamente Kenshin se retiró para terminar sus labores, dejando solos a Hiko y Misao.

Hiko: ¿Ya salió Kaoru?
Misao: Sí, hace unos cuantos minutos.

En ese momento regresaba Yahiko, satisfecho de haber cumplido su deber, pero esta vez correctamente.

Hiko: Yahiko, justo a tiempo. Misao le va a hacer compañía a Kenshin, y tú irás a donde ellos están, y preguntarás dónde está Kaoru, pero asegúrate de que Kenshin lo escuche. Misao, encárgate de adornar la explicación. El resto dependerá de Kenshin.

Y así se hizo. Misao dio la respuesta lo más interesantemente posible, describiendo lo feliz que estaba Kaoru al salir del dojo rumbo a la salida del pueblo. Después cambiaron de tema y hablaron sobre el entrenamiento de Yahiko. Poco a poco los dos jóvenes se alejaron, dejando solo a Kenshin, quien salió del dojo unos minutos después. Sonrientemente, Hiko lo observó desde la distancia y pensó "No es tan estúpido mi pupilo después de todo". En ese momento llegó Saito para ver al herido.

Saito: Hola! Vengo a ver a Sanosuke Sagara.
Hiko: Está en el cuarto de Kenshin, aún está descansando.
Saito: Bien, sólo será una breve visita.

Saito se dirigió a la habitación de Kenshin. Una vez ahí, se dirigió a él.

Saito: ¿Qué clase de luchador eres que todavía estás adolorido y postrado en una cama?

Cerrando el libro que estaba leyendo (qué no mencionamos que Sano llevó el libro de Megumi a la fiesta?? oops!!), Sanosuke le contestó:

Sanosuke: Siempre que puedo me gusta descansar en las casas de mis amigos, eso es todo. ¿Qué te trae por aquí, Saito?

Saito: Sólo quería saber si ya desististe de esa estúpida idea de "nuestra pelea aún no ha terminado"
Sanosuke: Bueno, de esa pelea sí...pero no te librarás de mi tan fácilmente; no descansaré hasta que pueda vencerte!
Saito: Tengo la ligera impresión de que esto será eterno.

En ese momento una voz los interrumpió. "Buenas tardes Sanosuke, ¿cómo estas? Oh, Saito, tú aquí?" dijo una sorprendida Megumi.

Saito: Sí, pero ya me retiro. Sólo vine a visitar al cabeza de chorlito. Disfruta de tu visita, Sanosuke.
Sanosuke: Adiós, cara de lobo.

Unos minutos después que Saito se fue, Megumi le dijo a Sanosuke:

Megumi: Oh, veo que estás leyendo el libro que te presté. No deberías hacerlo puesto que recibiste un fuerte golpe en la cabeza, y el esfuerzo de comprender la lectura podría hacerte daño, JAJAJAJAJAJAJA!

Sanosuke: Sí, sí, qué graciosa eres. Por qué no eres más amable conmigo para variar y me acompañas un rato?
Megumi: Bueno, el doctor Gensai no necesitará ayuda el resto de la tarde, pero tú sí, si quieres comprender el libro.

Sanosuke: Como sea!

Megumi tomó el libro y se sentó junto a él, y con una melodiosa voz inició la lectura, ante la profunda y tierna mirada de Sanosuke, quien no dejaba de observarla. (ahhhh!)

Eran las cinco y media de la tarde, y una resignada Kaoru esperaba en el lugar de encuentro a su "admirador secreto". No se había percatado de que un par de ojos violeta la observaban desde lejos. En la cabeza de este joven resonaban las palabras de su maestro: "perdió a su amada por no haber expresado sus sentimientos cuando tuvo la oportunidad". Acercándose a Kaoru, susurró su nombre. Ella se volteó y dijo: "Kenshin...eres tú!"

Kenshin: ¿Es que acaso esperabas a alguien?
Kaoru: No, claro que no...bueno yo...

Kenshin con un tono de preocupación dijo: "¿Es que esperabas a alguien en verdad?"; recordando nuevamente la historia que le había narrado su maestro, pensó que él y Kaoru podrían tener un final similar. Kaoru notó la expresión en el rostro de Kenshin, y en el fondo se sintió algo emocionada al ver que él estaba celoso.

Kaoru: Tú qué crees, Kenshin?
Kenshin: (sonrojado) Bueno, creo que sería un tonto la persona que te dejara esperando.

Esto emocionó aún más a Kaoru. " Era él en verdad...cómo iba a ser Aoshi!" pensó.

Kaoru: Es un bonito día para dar un paseo. Kenshin, ¿quieres acompañarme?
Kenshin: Claro Kaoru.

Empezaron a caminar hasta llegar a un claro en el que había un tronco de un árbol, donde se sentaron. Kaoru conversaba con Kenshin animadamente, pero su mente no estaba concentrada en lo que ella le decía. A pesar de estar sonriente, los sinceros ojos de Kenshin decían otra cosa: "Estaba esperando a alguien más, lo sé". En ese momento, miró al cielo.

Kaoru: Kenshin, dime qué sucede?
Kenshin: Kaoru (sin dejar de mirar al cielo)...a quién esperabas?

Kaoru miró al suelo...y después de un corto tiempo, colocó su mano en la de él. Kenshin bajó la mirada hasta encontrar la de ella (aaahh!, que lindo!)

Kaoru: Kenshin...yo nunca he esperado a nadie más que a ti.

Kenshin sonrientemente ( y muy emocionado) rodeó a Kaoru con su brazo y la besó tiernamente en su frente (ahhhh! Qué esperaban? Es Kenshin: lento pero seguro!). Así abrazados, seguían conversando, olvidándose de todo y sin percatarse de que tres curiosas personas los observaban a prudente distancia.

Hiko: ¡¿Un beso en la frente?! ¿Qué no entendió lo que le dije? Bueno, creo que ha sido un gran paso para mi estúpido pupilo, después de todo.

Misao: (con ojos tiernos y algo sonrojada) Ahh! Pero de todas formas es muy tierno que la persona que amas te dé un beso en la frente...

Yahiko: Dices eso porque es a lo que más puedes aspirar con "el señor Aoshi, ahhh!"

Misao: CÁLLATE ENANO!!!

Mientras Misao perseguía a Yahiko, Hiko Seijuro reía, feliz de haber ayudado a estos "cupidos". En un momento de descuido, los tomó por la espalda y les dijo: "Vámonos, es mejor que los dejemos solos. Dos son compañía; cinco, multitud". Diciendo esto, Hiko se volteó una vez más para ver a la pareja, y se sonrió (tal vez recordando sus propias picardías) al ver la hermosa imagen del sol que se ocultaba, dibujando las siluetas de los dos enamorados.




FIN